Al estudiar los instrumentos musicales, es frecuente encontrarse con la clásica división de los instrumentos en tres familias: viento, cuerda y percusión.
Esta clasificación, no obstante, tiene bastante defectos, y si bien puede ser adecuada para una introducción al estudio de los instrumentos musicales, no tiene lugar cuando se pretende realizar un estudio más profundo.
Brevemente, cabe señalar que los defectos de dicha clasificación radican en que está orientada a los instrumentos de la orquesta sinfónica, y, además, clasifica los instrumentos de manera bastante ilógica: atendiendo al cuerpo sonoro en el caso de las cuerdas, a la fuerza activante en los vientos y a la acción que produce el sonido en el caso de la percusión. Esta variedad de principios ordenadores conlleva desorganización y confusión y, además, excluye muchos instrumentos primitivos y los instrumentos eléctricos. (Y dichos problemas, como cabe suponer, no solo aparecen al clasificar los instrumentos “formales”, sino también al aplicarla a los informales.)
Por los motivos anteriores, los musicólogos Curt Sachs y Erich Hornbostel idearon una clasificación mucho más lógica que pretendía englobar a todos los instrumentos existentes. Así, se establecen cinco grandes clases de instrumentos musicales, que a su vez se dividen en grupos y subgrupos:
Aerófonos: utilizan el aire como fuente de sonido. Se subdividen en aerófonos de columna (constan de un tubo sonoro cuya columna aérea actúa como cuerpo sonoro y determina la frecuencia de los sonidos emitidos más que el dispositivo de excitación) y aerófonos libres (la frecuencia del sonido depende del dispositivo que excita la columna o masa de aire, que actúa solo como resonador).
Cordófonos: el sonido es producido mediante una o varias cuerdas en tensión. Se suelen subdividir en cuatro categorías: cítaras (las cuerdas están tendidas entre los extremos de una caja o de una tabla), laúdes (las cuerdas están tendidas por un extremo sobre una caja y por el otro sobre un mango), liras (las cuerdas están tendidas por un extremo sobre una caja y por el otro sobre un travesaño que une un mango doble) y arpas (las cuerdas están tendidas perpendicularmente, entre la caja y un travesaño que parte oblicuamente de ella).
Electrófonos: el sonido se produce o modifica mediante corrientes eléctricas. Se suelen subdividir en instrumentos mecánico-eléctricos (mezclan elementos mecánicos y elementos eléctricos) y radio-eléctricos (totalmente a partir de oscilaciones eléctricas).
Idiófonos: están formados por materiales naturalmente sonoros. Se los subdivide según el modo de excitación: punteados, sacudidos, frotados, raspados...
Membranófonos: producen sonido mediante una o más membranas tendidas sobre sus correspondientes aberturas (son, básicamente, los tambores, aunque también otros instrumentos, como el mirlitón o el kazoo).