Es uno de los instrumentos que integran el cuarteto (o cuartito) de baño. Está inspirado en la ducha de un cuarto de baño. El chorro de agua cae sobre las aspas de un molino, que, mediante una polea, hace girar unas ruedas con martillitos de acrílico que percuten en las placas de un metalófono. El efecto logrado es un tremolando que, mezclado con el fluir del agua, produce un sonido dulce y peculiar.