Un émbolo neumático, como el inflador de una bicicleta, expulsa con violencia un tapón de corcho por el extremo del tubo. El efecto es similar al sonido producido cuando se descorcha una botella. Este instrumento se emplea en contadas ocasiones, y solo como efecto. Se lo puede escuchar, a continuación de una subida de glisófono, en las tres primeras estrofas de El polen ya se esparce por el aire.