Está constituido por 31 tubos de ensayo (aquellos utilizados en los laboratorios químicos) dispuestos en doble hilera en un soporte de acrílico. Los tubos han sido afinados cromáticamente llenándolos con cantidades crecientes de silicona. hasta lograr una extensión de dos octavas y media. El tubófono es similar a la legendaria flauta de pan. Es un instrumento muy versátil, por lo que es muy empleado.
Inicialmente, el tubófono se construía utilizando parafina en lugar de silicona, de ahí que se le llamara tubófono parafínico cromático. También existieron unas versiones mucho más primitivas en las que se utilizaba simplemente agua, aunque pronto dicho líquido fue sustituido por alguna sustancia más estable (parafina y, posteriormente, silicona).
Tiene una extensión de dos octavas y media:

Las notas más agudas son fuertes y penetrantes; las más graves son muy suaves y de emisión difícil.
Pueden hacerse escalas rápidas sobre fa, do, sol y re mayores, y re, la, mi y si menores cambiando la disposición de los tubos. También permite la ejecución de frullati, apoyaturas y mordentes. Son desaconsejables los trinos, los arpegios complicados y los saltos mayores que la octava. Pueden hacerse figuraciones complejas si se cambia la disposición de los tubos.
Mastropiero lo utilizó en el Cuarteto opus 44 y, muy brillantemente, en Teresa y el oso, donde representa al Pajarillo Amarillo.